Aquí tenéis el texto que os puede servir como modelo para el comentario de textos. A la hora de corregir los vuestros fijaros en la estructura, en la terminología, en la forma de enlazar las ideas y las diferentes partes del comentario.
Comentario del texto "El escrache"
Para resumir este texto,
puede decirse que ante el estado de indignación que producen algunas
declaraciones y actuaciones del gobierno, no es extraño que la
sociedad muestre su descontento de forma pública y notoria. Muchas
personas todavía aguantan esta situación insostenible, pero llegará
un momento en que dejarán de hacerlo. Las situaciones de violencia
social son una respuesta de la ciudadanía ante las injusticias que
provocan algunas decisiones del gobierno, especialmente en momentos
de crisis económica como el actual. El escrache, practicado por
unos pocos podría considerarse un delito, pero realizado por una amplia
mayoría acabaría por convertirse en un mecanismo legítimo de
protesta. La sociedad está llegando a su límite, y el escrache,
independientemente de su origen etimológico, no es sino una forma de
expresar su hartazgo ante los poderosos.
Esquema organizativo
Este texto de carácter
expositivo-argumentativo está compuesto por cuatro párrafos que se
organizan en tres partes como la mayor parte de los textos de este
tipo: introducción, desarrollo y conclusión.
La introducción (que
abarca todo el primer párrafo) presenta el tema (la reacción social
frente al gobierno) que es la idea principal dominante en este apartado. Esta idea es respaldada por
cuatro ideas secundarias que refuerzan a la principal: el termómetro
para medir la indignación; “los cazos casi hierven…” (la
situación está al límite); “el caldero común” (la irritación
de toda la sociedad); o la reelaboración de una frase hecha “no
hemos salido del armario…” (no mostrar públicamente la
indignación).
La segunda parte del
texto (segundo y tercer párrafos) contiene el desarrollo del texto.
Este apartado está marcado por la presencia de dos ideas
principales: en primer lugar, la que establece la dicotomía entre la
protesta minoritaria y la colectiva; y, en segundo lugar, la que,
anunciando la tesis, argumenta sobre la legitimidad de una
respuesta ciudadana violenta a la violencia institucionalizada del
gobierno. Como ideas secundarias puede mencionarse la promulgación
de “decretazos” que legislan contra el bienestar social y la
situación de familias que carecen de medios básicos de
subsistencia, que representan algunas
de las causas de la fractura de la cohesión social.
El texto se cierra con
una conclusión (último párrafo) en la que la autora insiste en su
tesis (la movilización de la sociedad ante los poderosos),
que actúa como implícita idea principal encerrada en la expresión
“pues eso”, e ilustrada por la elucubración sobre el origen del
término “escrache” como herramienta de legítima defensa ante la
injusticia social.
Al tratarse de un texto
que expresa la opinión de su autora, este combina la exposición de
datos con la argumentación. En cuanto a esta última, el texto
presenta una gran carga metafórica que se percibe principalmente a
través de los argumentos de analogía (“la temperatura de la
sangre”, “los meninos y meninas del gobierno”, “los cazos
casi hierven”, etc.), y que utiliza la autora para hacer más
accesible al lector el conjunto de ideas que quiere trasladar. Por
otro lado, mediante un argumento de causa-efecto (causa: “violencia
social y moral…”; efecto: “paso colectivo…”) trata de
justificar la postura que defiende. Esta idea viene reforzada por una
generalización indiscutible expresada en forma de pregunta retórica
(“¿de verdad creen…?”), que da paso a la tesis del texto: si
la protesta minoritaria, se vuelve mayoritaria, queda legitimada (“si
lo hiciéramos muchos…”). El desarrollo concluye con una nueva
batería de preguntas retóricas, dirigidas esta vez en segunda
persona a los representantes gubernamentales. Por último, la autora
utiliza argumentos de cita (Wikipedia, Boris Vian) para elucubrar un
significado del término «escrache» que manifieste ese sentimiento
de hartazgo frente a la clase política que exterioriza buena parte
de la sociedad.
La tesis, la defensa de
la legitimidad de la protesta personalizada ante actuaciones políticas
injustas, aparece reflejada de forma implícita a lo largo de todo el
texto. Por esta razón, puede decirse que el texto manifiesta una
estructura de tipo paralela o repetitiva.
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